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Los bulos perjudican la salud

Los bulos perjudican la salud

Los bulos perjudican la salud
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Los bulos de salud se multiplican en la era de la posverdad, el nuevo término incluido en el diccionario de la RAE. Las noticias falsas (las famosas fake news popularizadas por Donald Trump) supondrán la mitad de las noticias que leemos en un par de años, según algunos analistas. Los medios de comunicación ya no pueden ejercer de filtro ante el empobrecimiento de sus redacciones y la avalancha de páginas web. La falta de controles ha favorecido que historias de páginas de humor como El Mundo Today y Hay Noticia puedan ser replicadas tal cual, como si fueran ciertas, por medios de comunicación tradicionales y multiplicarse en redes sociales y grupos de Whatsapp sin comprobar su fiabilidad. Así, historias como la de unos monaguillos que había colocado marihuana en el botafumeiro de la catedral de Santiago o de un hipopótamo cuya ventosidad había intoxicado a unos visitantes a un parque natural de Cantabria o de una mujer que llevaba 28 años simulando ser ciega para no saludar a sus vecinos, a pesar de su inverosimilitud, han sido reproducidas incluso en medios de otros países.
En el campo de la salud, los bulos se encuentran entre los contenidos más viralizados, porque conjugan factores de alarma en algo tan sensible como la salud, referencias reales y elementos de difícil comprobación rápida. A veces se motivan por intereses comerciales, deseo de notoriedad y falta de información, algunos de ellos procedentes de fuentes anónimas y otros por personajes famosos desinformados. Las consecuencias de una información falsa las encontramos cada vez con mayor frecuencia: padres que no vacunan a sus hijos porque tienen miedo de unos supuestos efectos secundarios graves, pacientes que abandonan su medicación porque alguien les promete un remedio milagroso para su enfermedad, adolescentes que adelgazan hasta caer en la anorexia, etc.
Para analizar la información de salud que circula en Internet y las redes sociales, desde COM SALUD y la Asociación de Investigadores en eSalud (AIES) hemos creado los informes eHealth On (EHON), un completo análisis cuantitativo y cualitativo de qué se dice, quiénes son los influenciadores y cómo, en qué contexto y con qué connotaciones emocionales. Ese análisis se completa con la visión de profesionales sanitarios de ese campo y con otros actores involucrados, como pacientes y comunicadores.

SaludsinBulos

Y para combatir esa información falsa hemos puesto en marcha la iniciativa #SaludsinBulos, un ejercicio colectivo de identificación de bulos de salud y explicación de su origen y falsedad. No podemos impedir que surjan los bulos de salud pero con la ayuda de profesionales sanitarios, comunicadores y pacientes sí podemos dificultar su propagación. Ya contamos con la colaboración de diversas sociedades científicas y asociaciones de pacientes, así como la red VOST de emergencias en redes sociales.
También desde ANIS, la Asociación de Informadores de Salud, se va a tratar este tema en el congreso del 6 al 8 de abril en Barcelona, en su mesa central.

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