Cigarrillos electrónicos: la baja percepción de riesgo en el nuevo consumo de nicotina

La normalización del vapeo entre los jóvenes plantea nuevos retos para la salud pública.

Los cigarrillos electrónicos han consolidado una presencia creciente en España, especialmente entre la población joven. Según los datos de la Encuesta sobre Alcohol y otras Drogas en España (EDADES 2024) del Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones (OEDA), el 19% de la población de 15 a 64 años ha utilizado cigarrillos electrónicos alguna vez, frente al 12,1% registrado en 2022. Un incremento de casi 7 puntos porcentuales en dos años que refleja la rápida extensión del vapeo como forma de consumo de nicotina.

Esta difusión ha desplazado en muchos casos al tabaco convencional, pero ha introducido un problema diferente: la normalización social del vapeo. A diferencia del cigarrillo tradicional, el vapeo cuenta con una baja percepción de peligro entre los usuarios. El problema no radica en la falta de información, sino en la existencia de ideas preconcebidas y mitos ya arraigados que dificultan la efectividad de los mensajes de prevención convencionales.

El diseño atractivo de los dispositivos, los sabores dulces y su difusión constante en redes sociales han contribuido a desvincular el vapeo de la percepción clásica del tabaquismo, especialmente entre la población joven, como señala el propio Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024–2027 al identificar estos productos como una puerta de entrada al consumo de tabaco.

Aunque muchos usuarios perciben el vapeo como una alternativa inocua, la evidencia científica acumulada lo vincula con efectos respiratorios y cardiovasculares relevantes. Una revisión de la literatura publicada en la revista LATAM (2024) documenta la asociación entre el uso de vapeadores y la lesión pulmonar EVALI, así como inflamación sistémica y disfunción endotelial entre los usuarios. En la misma línea, la American Heart Association publicó en 2023 un posicionamiento científico en Circulation sobre el impacto cardiopulmonar de los cigarrillos electrónicos, señalando riesgos específicos en adolescentes y adultos jóvenes.

Estrategias institucionales y marco normativo

Diversos organismos públicos articulan acciones continuadas para adaptar el mensaje de salud pública a los nuevos patrones de consumo:

Acciones de sensibilización del Ministerio de Sanidad con motivo del Día Mundial Sin Tabaco (31 de mayo).

Las campañas institucionales impulsadas en torno a esta jornada trasladan el mensaje preventivo a entornos digitales mediante formatos breves, visuales y adaptados a los canales de comunicación más utilizados por la población joven. Adaptar los contenidos a las dinámicas de consumo rápido de información permite que las advertencias sanitarias mantengan visibilidad y compitan con el resto de impactos digitales.

Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024–2027 (Ministerio de Sanidad).

Este marco operativo, aprobado por el Consejo de Ministros en abril de 2024, incorpora estrategias digitales transversales para sostener la visibilidad del riesgo frente a la inmediatez de la red. El plan equipara por primera vez la regulación de los cigarrillos electrónicos y los productos relacionados del tabaco (con y sin nicotina) a la regulación del tabaco convencional, y establece como objetivo la reducción de la prevalencia de consumo en población joven.

Anteproyecto de Ley de modificación de la Ley 28/2005 (septiembre 2025).

El Consejo de Ministros aprobó en septiembre de 2025 el anteproyecto de Ley que actualiza la normativa antitabaco, incluyendo por primera vez la prohibición de venta de cigarrillos electrónicos de un solo uso, la ampliación de espacios libres de humo a terrazas, entornos escolares y sanitarios, y la prohibición de venta y suministro de productos del tabaco y dispositivos de vapeo a menores. Esta medida se enmarca en el desarrollo del Plan Integral 2024–2027 y responde a las recomendaciones de la Comisión Europea y de organismos internacionales.

Control de la desinformación digital por COM Salud

La aceptación social de los nuevos dispositivos de nicotina exige una respuesta informativa rápida en las plataformas digitales. En un entorno marcado por la sobreinformación y la velocidad de difusión, anticiparse a los mensajes engañosos resulta tan importante como desmentirlos.

Desde COM Salud impulsamos la difusión de contenidos basados en la evidencia científica a través de iniciativas como #SaludsinBulos, colaborando directamente con divulgadores sanitarios y profesionales médicos. Esta estrategia permite refutar los argumentos que banalizan el vapeo en la red, contribuyendo a que la información rigurosa prevalezca y proporcionando a la sociedad herramientas para identificar los bulos antes de que se consoliden como percepción colectiva.

El refuerzo de la alfabetización sanitaria digital constituye uno de los objetivos transversales del Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024–2027, que identifica la prevención en población joven y la lucha contra la desinformación como ejes prioritarios de actuación.

Referencias

• OEDA. Encuesta sobre Alcohol y otras Drogas en España (EDADES 2024). Ministerio de Sanidad.
• Ministerio de Sanidad. Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024–2027. Aprobado en Consejo de Ministros, 30 de abril de 2024. sanidad.gob.es
• Ministerio de Sanidad. Anteproyecto de Ley de modificación de la Ley 28/2005, de medidas sanitarias frente al tabaquismo. Aprobado en Consejo de Ministros, 9 de septiembre de 2025. sanidad.gob.es/gabinete/notasPrensa.do?id=6742
• Revisión de evidencia sobre impacto de vapeadores en la salud. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, 2024. doi.org/10.56712/latam.v5i5.2669
• American Heart Association. Cardiopulmonary Impact of Electronic Cigarettes and Vaping Products: A Scientific Statement. Circulation, 148, 703–728, 2023. doi.org/10.1161/CIR.0000000000001160