El anuncio por parte del Gobierno sobre la posible prohibición de las redes sociales a los menores de 16 años ha suscitado nuevos debates acerca de la tecnología en la infancia y la adolescencia. Esta noticia ocurrió tras la implementación de Australia de esta medida. A ello también se han unido otros países como Alemania, Grecia o Austria; y se prevé que España aplique un paquete de medidas para garantizar un entorno digital seguro y saludable.
¿Qué incluye esta propuesta?
Este anuncio no viene solo, se pretende que esté englobada en un paquete de medidas expuestas en el Anteproyecto de Ley Orgánica para la protección de los menores en entornos digitales, con el objetivo de crear mayor seguridad en el ámbito digital de las redes sociales:
- Se establecerá una edad mínima de 16 años, que es cuando el menor ya podrá autorizar por sí mismo el tratamiento de sus datos personales, elevando así la actual impuesta sobre los 14 años.
- Se obligará a las plataformas a implementar sistemas de verificación de edad. Esta medida se propone con el objetivo de crear un marco de protección en el ecosistema digital, a través de la creación de una cartera digital con el uso de biometría y para evitar la revelación de la identidad del usuario.
- Se deberá revisar y etiquetar el contenido de las plataformas con el fin de evitar la difusión de contenido ilícito o ilegal.
- Se prohibirá la manipulación de los algoritmos de las redes sociales para evitar el efecto del scroll infinito. El objetivo es paliar los efectos del excesivo uso por parte de los adolescentes y adultos.
- Se propondrá una mejora de la educación digital en el ámbito escolar, con formación en ciberseguridad y respeto en el mundo digital, evitando así posibles fraudes a menores o casos de ciberbullying.
- Al hilo de la formación, se proporcionará a las familias una guía para establecer conductas y rutinas saludables con respecto a la tecnología y así lograr el conocimiento de claves para una correcta salud digital.
- Por último, se plantea establecer la figura del defensor del menor digital, con el fin de reforzar los mecanismos para denunciar contenidos que vulneren las normas comunitarias.
Desde el Ministerio de la Presidencia afirman que el uso incorrecto de las plataformas digitales puede causar daños psicológicos, emocionales y en el desarrollo.
Habrá redes sociales afectadas y otras que podrían pasar por alto
En el anteproyecto se habla acerca de “prestadores de servicios de la sociedad de la información que faciliten el acceso al servicio de redes sociales o plataformas de intercambio de vídeos”, como las plataformas que se verían afectadas.
Esto significa que redes sociales como Facebook, Instagram, TikTok, X, YouTube, Twitch y Threads, entre otras, se verán afectadas por la posible nueva normativa.
Este anteproyecto podría dejar de lado aplicaciones como WhatsApp o Telegram, consideradas como plataformas de mensajería instantáneas.
El debate que ha abierto este anuncio: cómo afecta al desarrollo
Los profesionales de la salud, como la Asociación Española de Pediatría, afirman a través de base científica que las redes sociales afectan a la producción de dopamina ya que el cerebro de los adolescentes no está preparado para ello. Unido a ello, puede provocar diversos problemas físicos y de salud mental:
Trastornos del sueño por la exposición a la luz azul y la sobreestimulación antes de irse a dormir, lo que afecta al rendimiento escolar.
Aumento del desarrollo de cuadros de ansiedad y depresión y TCA por la exposición a comparaciones constantes y estándares estéticos y de personalidad.
Sustitución del ocio activo por el ocio pasivo al pasar más tiempo frente a la pantalla del móvil en vez de realizar actividades al aire libre.
La AEP también destaca la importancia de educar, además de prohibir, para normalizar la salud digital como un ámbito más del bienestar de los ciudadanos.
HODIO: cómo funciona este sistema contra el odio en redes sociales
La Huella del Odio y la Polarización (HODIO) ha sido presentada durante la inauguración de la Cumbre contra el Odio en Madrid como nueva herramienta que servirá para evaluar la presencia de discursos de odio en las redes sociales. Esta plataforma pretende medir el impacto de la violencia en el ámbito digital, que se suma al resto de medidas para la regulación de las redes sociales.
Analizará redes sociales como TikTok, Instagram, Facebook, X y Youtube; a través de un modelo combinado por tecnología para analizar el contenido y una revisión por expertos para evitar errores a la hora de interpretar los datos.
Con ello, se analizará la prevalencia que existe en las redes sociales sobre los distintos discursos de odio en las plataformas, así como las redes sociales donde más se ocasiona. Esta herramienta no se ha diseñado para identificar a los usuarios que hay detrás de los contenidos, sino para analizar tendencias de odio.
Riesgo de soledad y exposición de datos: consecuencias negativas algunas de las medidas
Los beneficios de este paquete de normas también conllevan riesgos relacionados con el ámbito social y tecnológico que es importante conocer.
En primer lugar, esta prohibición podría provocar una pérdida de relaciones sociales de los adolescentes, ya que, según un estudio realizado por UNICEF sobre el impacto de la tecnología en la adolescencia, el 44,3% de los jóvenes utilizan las redes sociales para no sentirse solos.
Además, también provocaría una posible pérdida de la interacción social, ya que en la actualidad el ámbito digital es la mayor palanca de creación de comunidad.
Por otro lado, la creación de estas carteras digitales para la verificación podría exponer a los usuarios a sus datos personales si no se realiza correctamente o, en su defecto, a sus datos biométricos, que son únicos.
Por último, esta prohibición podría provocar un efecto contrario al trasladar a este segmento de usuarios a otras redes sociales que no cumplan con estas medidas, teniendo menos control de su consumo de contenidos y de sus datos personales.
Estas son las claves de salud digital que necesitas conocer
Desde COM Salud queremos proporcionar algunas claves desde un enfoque práctico para generar hábitos digitales saludables y poder crear conductas que promuevan el bienestar mental:
Definir momentos en los que no exista ninguna acción que impliquen pantallas. Esto podría incluirse a través de momentos del día donde practicar hobbies sin usar dispositivos digitales o pasar tiempo en familia o con amigos.
Educación sobre la tecnología y las plataformas, obteniendo información sobre ciberseguridad para evitar posibles fraudes a través de herramientas digitales y la protección de tus datos personales.
Escoger información de manera crítica e investigar para obtener datos veraces y sin sesgos ideológicos.
La comunicación es una de las herramientas fundamentales en el desarrollo que merece saber cómo utilizarla en cada etapa de la vida.