Escuchar antes de diseñar: la cocreación es el punto de partida de la innovación en salud

Pacientes, profesionales sanitarios y expertos en innovación se unen para detectar barreras y oportunidades

En salud se habla mucho de innovación, y casi siempre se habla de tecnología: una app, un algoritmo, un dispositivo. Pero la tecnología nunca es el punto de partida. Lo es el problema. Y comprender de verdad un problema —para quién, en qué momento y con qué apoyos— exige algo que ninguna herramienta puede sustituir: escuchar a las personas que van a usarla.

Esa es la idea que ordena nuestra forma de entender la innovación en COM Salud. Y tiene un nombre: cocreación.

El error que la cocreación evita

La mayoría de las soluciones digitales que no llegan a usarse no fracasan por su tecnología, sino porque resolvían un problema mal definido. Se diseñaron desde una perspectiva exclusivamente clínica o técnica, sin incorporar el contexto real de uso ni la voz de quienes conviven con la necesidad.

La cocreación corrige ese punto de origen. En lugar de partir de una propuesta cerrada y validarla al final, sitúa la experiencia de pacientes, familias, asociaciones y profesionales desde el primer momento: desde la definición misma del problema. Una familia detecta dificultades que no aparecen en ningún indicador clínico. Una asociación aporta la visión de patrones que se repiten. Los profesionales valoran la viabilidad asistencial. Y los expertos en tecnología traducen todo eso en herramientas accesibles, seguras y sostenibles.

El resultado no es solo una solución mejor. Es una solución en la que las personas confían, que adoptan y que usan de forma más responsable.

Cocrear no es juntar perfiles: es un método

Reunir en una sala a personas distintas no es cocrear. La cocreación requiere un proceso estructurado que permita escuchar, contrastar, priorizar y convertir el conocimiento disperso en retos compartidos. En la práctica sigue una secuencia clara:

  1. Escuchar las experiencias, dificultades y expectativas de primera mano.
  2. Mapear barreras y oportunidades: qué necesidades siguen sin cubrirse, en qué momentos del proceso asistencial y con qué recursos.
  3. Construir una visión compartida que integre lo clínico, lo emocional, lo social, lo asociativo y lo tecnológico.
  4. Priorizar los retos, para no intentar resolverlo todo a la vez sin foco.
  5. Cocrear posibles respuestas, sin dar por hecho que tienen que ser tecnológicas.
  6. Validar antes de desarrollar, contrastando con quienes van a usar la solución.

Ese método es lo que separa una buena intención de un proceso con impacto real.

Una década cocreando: el Hackathon Salud

No hablamos de cocreación desde la teoría. La practicamos desde hace diez años en el Hackathon Salud, el mayor maratón de cocreación en salud en español, que en 2025 celebró su décima edición en el Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid. Lo impulsamos desde COM Salud junto a ITEMAS —la plataforma de innovación del Sistema Nacional de Salud— y otras entidades del ecosistema.

Su fórmula es precisamente la de la cocreación bien hecha: equipos multidisciplinares en los que conviven asociaciones de pacientes, profesionales sanitarios, emprendedores y expertos en tecnología, trabajando sobre retos concretos durante semanas. De ahí no salen ideas en el aire, sino proyectos que echan a andar. Diabyda, premiado en 2023, pasó después por el programa de apoyo de ITEMAS y se ha constituido como empresa; es uno de varios ejemplos de cómo una necesidad bien escuchada termina convertida en una solución viable.

Diez ediciones después, una conclusión se repite: cuando el proceso reúne a las personas adecuadas y las escucha de forma estructurada, la innovación deja de ser una promesa y se vuelve útil.

La misma filosofía, a otra escala: “Escuchar para construir”

Esa convicción es la que nos ha llevado a colaborar en la sesión “Escuchar para construir”, que el Hospital Universitario La Paz acoge el 16 de junio, impulsada por Adhera Health y con la participación de la Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátricas (SEHOP).

El reto es uno de los grandes pendientes de la oncología pediátrica: cada vez más niños superan un cáncer, pero el final del tratamiento no es el final de sus necesidades. El seguimiento a largo plazo, la transición de la atención pediátrica a la de adultos, el apoyo emocional o el acceso a recursos siguen siendo asignaturas abiertas. Y, como en el Hackathon, la sesión no parte de una herramienta cerrada: parte de la escucha. Supervivientes, familias, asociaciones y profesionales construirán juntos un mapa de necesidades, barreras y oportunidades que oriente qué merece la pena desarrollar, para quién y en qué momento.

Es la cocreación en formato íntimo y aplicado a un reto muy específico. El mismo principio que el Hackathon despliega a gran escala.

Innovar con las personas, no solo para las personas

En COM Salud entendemos la innovación como un proceso colectivo. La comunicación, la participación y la creación de alianzas entre profesionales, pacientes, asociaciones, instituciones y empresas no son un añadido al final: son lo que transforma una idea en una solución con impacto.

Tanto el Hackathon Salud como la jornada de La Paz apuntan en la misma dirección y resumen nuestra manera de trabajar: escuchar antes de construir. Porque las mejores soluciones en salud no se diseñan para las personas, se diseñan con ellas.