Representantes de sociedades científicas, colegios profesionales, asociaciones de pacientes, comunicadores de salud, juristas y expertos en Inteligencia Artificial (IA), entre otros, participan el 19 de octubre en el primer consenso sobre IA Generativa en Dolor, organizado el Instituto #SaludsinBulos, la iniciativa de la agencia COM Salud para la información veraz en salud, y la Asociación de Innovadores en eSalud. Sigue la estela del primer Código Ético en IA en Salud elaborado en 2023 con varias sociedades científicas.
La organización de este consenso en IA Generativa en dolor cuenta con la colaboración con la Sociedad Española del Dolor y el Colegio de Fisioterapeutas de Madrid, que organizan el Congreso Nacional de Dolor y Fisioterapia, donde se celebra el encuentro de consenso, además de otras sociedades científicas (SEMG, SEMERGEN, semFYC, SOGAFI), colegios profesionales (Consejo de Enfermería, Consejo de Farmacéuticos, FAECAP, AECPAL) , grupos de investigación (Grupo de Tumores Digestivos), asociaciones de pacientes (AECOSAR) y expertos en IA, ética y divulgación. Nuestro objetivo es contribuir al impulso de la IA Generativa el dolor, a través de recomendaciones para su estandarización, desarrollo y publicaciones científicas, en especial los chatbots o agentes conversacionales, que serán un elemento central del Hackathon Salud el concurso de ideas y proyectos en salud digital que organizamos con ITEMAS, la plataforma que reúne a las unidades de innovación de los centros sanitarios públicos. Está previsto un segundo consenso vinculado a la Discapacidad con la Fundación Impulsa Igualdad.
Las cuestiones que se abordarán en estos consensos están relacionadas con aspectos legales, éticos, científicos y de comunicación con el paciente. ¿Quién se hace responsable de la información que aparece en el chatbot cuando se producen alucinaciones o fallos? ¿cómo puede saber el paciente que la información proporcionada es veraz y actualizada? ¿queda claro que las recomendaciones del chatbot no sustituyen el consejo de un profesional sanitario? ¿qué se hace con los datos que se almacenan? ¿hay sesgos? Algunas de estas cuestiones pueden ser respondidas desde la legislación actual pero otras requieren desarrollos normativos y consideraciones éticas que no pueden esperar porque cada vez hay más pacientes que se informan o desinforman con los textos, fotos y vídeos generados por Inteligencia Artificial.
Chatbots que superan al médico
Los agentes conversacionales o chatbots han demostrado ser una herramienta poderosa para la comunicación del dolor. Un estudio de investigadores indios publicado este año encontró que el uso de estos chatbots para educar sobre dolor conseguía aumentar la satisfacción del paciente, mejorar la adherencia al tratamiento y reducir el tiempo de consulta con respecto al método tradicional de educación, a través de folletos y conversaciones con el médico. El grupo de pacientes que interactuó con el agente conversacional mostró niveles mucho más altos de satisfacción con la atención recibida, mejor comprensión de su condición y un mayor compromiso con el tratamiento. Los nuevos modelos de chatbots no solo permiten dar información veraz sobre tratamiento y diagnóstico, sino que lo hacen en un lenguaje que el paciente puede entender y con unos niveles de empatía que el profesional sanitario no siempre sabe o puede proporcionar.
Los pacientes prefieren ser tratados por un humano, pero si este no es empático o no se hace comprender opta por un chatbot. Un trabajo publicado en 2024 en Patient Education and Counseling reveló que los pacientes tienen expectativas más altas de los médicos, pero si el chatobot muestra comportamientos más afectivos pueden cambiar este punto de vista. Así, Google ha publicado diferentes estudios en 2024 en los que muestran que su chatbot MedGemini, además de tener un nivel de aciertos diagnósticos superiores a otros modelos de IA generativa tiene más empatía que un médico.
Entre los modelos genéricos basados en modelos amplios de lenguaje (LLM) destacan los de las grandes compañías como Google (Gemini), OpenAI (ChatGPT), Microsoft (Copilot), Meta (Llama), Apple (Realm) y Anthropic (Claude). A ellos se unen miles creados por organizaciones sanitarias de todo el mundo, partiendo de los modelos anteriores o en una programación propia.
Sin embargo, un estudio publicado en Science Direct señalaba que, aunque la IA ofrece mejoras significativas en la eficiencia y precisión de los diagnósticos y la toma de decisiones, su uso puede erosionar la relación médico-paciente, debilitando la empatía, la confianza y la personalización del cuidado. Por ese motivo, para evitar la deshumanización de la atención médica, sugieren que se deben desarrollar tecnologías de IA explicables y diseñadas para mejorar la interacción entre médicos y pacientes, garantizando una atención más equitativa y empática, con sistemas que respeten y complementen la relación médico-paciente y promuevan la empatía y la interacción humana.