Los escribas digitales llegan a la sanidad española para reducir la carga administrativa de los médicos

La inteligencia artificial está transformando una de las tareas que más tiempo resta a los profesionales sanitarios: la documentación clínica. Los escribas digitales en salud permiten escuchar la conversación entre médico y paciente, generar información clínica y reducir la carga administrativa de la consulta.

Las herramientas de IA permiten ahorrar más de tres semanas de trabajo a los profesionales sanitarios, según un informe de Philips Future Health Index. El tiempo que emplean en consulta para generar informes médicos es esencial para obtener calidad asistencial. Gracias al uso de la inteligencia artificial y los escribas digitales podemos reducir esta carga y mejorar la comunicación entre el profesional y el paciente.

Nuestra iniciativa Instituto #SaludsinBulos, ha puesto en marcha la campaña Mírame a los Ojos para concienciar sobre la importancia de mejorar la comunicación con los pacientes y mirarles a los ojos apoyándose en la inteligencia artificial.

¿Qué son los escribas digitales y por qué están creciendo?

Esta tecnología utiliza la inteligencia artificial para escuchar de manera activa una conversación entre el médico y el paciente, transcribirla y convertirla en información valiosa a través de datos clínicos estructurados.

Estas herramientas pueden apoyar al profesional sanitario en distintas tareas, desde la documentación clínica hasta, en determinados casos, el apoyo a la toma de decisiones.

De transcribir una consulta a estructurar información clínica

Los escribas digitales en salud tienen diferentes niveles de funcionalidades, desde tareas sencillas de documentación hasta funciones de apoyo a la decisión clínica:

  • Apoyo clínico: analiza la información para ofrecer sugerencias de diagnósticos, pruebas o tratamientos.
  • Transcripción: convierte la conversación entre el médico y el paciente en un texto legible.
  • Documentación: genera notas clínicas a través de un resumen del texto de la conversación, identificando síntomas, antecedentes, etc.
  • Integración: estructura toda la información para poder incluirla en la historia clínica del paciente.

Los escribas digitales ya han llegado a la sanidad pública española

El desarrollo de los escribas digitales en salud ya es una realidad dentro del Sistema Nacional de Salud. Un ejemplo clave de este avance es Llamalítica, un asistente de IA generativa que actúa como escriba digital para agilizar la gestión de datos clínicos y la carga administrativa.

Llamalítica tiene un gran despliegue en los servicios de salud de la Comunidad de Madrid, proporcionando una mejora en la calidad asistencial.

Menos pantalla y más conversación con el paciente

La gran promesa del escriba digital no es escribir más rápido, sino permitir que el profesional sanitario dedique menos atención a la pantalla y más al paciente. Es por eso por lo que ayuda en funciones clave como:

  • Reducción de la carga administrativa: al automatizar los procesos de creación de informes se favorece la liberación del profesional para comunicarse de manera óptima con el paciente.
  • Mejora en la atención al paciente: permite mantener el contacto visual con el paciente y favorecer la confianza durante su consulta.
  • Apoyo a la valoración clínica: al transcribir y procesar la información de la consulta, algunas herramientas pueden generar sugerencias que sirvan de apoyo al facultativo.

La IA escucha la consulta, pero el criterio sigue siendo humano

El Colegio Americano de Médicos realizó este año el estudio Rapid Evaluation of Artificial Intelligence Technology Used for Ambient Dictation in Primary Care, que consistía en generar notas clínicas a partir de grabaciones de audio de consultas primarias tanto por inteligencia artificial como por parte de profesionales médicos, farmacéuticos, etc. El resultado fue más positivo para las notas humanas frente a las generadas por la IA. Este estudio nos informa acerca de la necesidad de precisión y supervisión profesional para complementar esta tecnología.

Además, hay que tener en cuenta la estructura de las conversaciones entre el médico y el paciente, ya que incluyen cambios de tema, interrupciones y un proceso no lineal que puede confundir a la IA.

Sin embargo, más allá de las funciones habituales de documentación, algunas soluciones están incorporando capacidades adicionales:

  • Algunos sistemas pueden analizar características del habla como tonos de voz, pausas y suspiros con el fin de para aportar información contextual
  • Existen ciertos escribas digitales que incorporan cámaras con el fin de detectar lenguaje no verbal como posturas o expresiones faciales y corporales.
  • Se adapta a la especialidad de consulta, adoptando el contexto de términos en función de si está enfocado en cardiología, dermatología, etc.

Es por ello por lo que a pesar de los avances en tecnología y en inteligencia artificial, es importante mantener un criterio clínico y atender a las limitaciones de los escribas digitales en salud, así como favorecer a su uso como aliada en el marketing de salud.

Una tecnología sometida a regulación

No todas las herramientas de inteligencia artificial tienen el mismo nivel de riesgo  ni deben cumplir las mismas exigencias legales.

La Medicines and Healthcare Products Regulatory Agency (MHRA) distingue determinadas funcionalidades que no se consideran de uso médico, como la transcripción o la reproducción de textos médicos.

Entonces, ¿cuándo es un producto para utilizar en el ámbito médico?: Cuando el escriba digital analiza la conversación y genera sugerencias de diagnósticos, pruebas o tratamientos.

En la Unión Europea, la clasificación depende de la finalidad y el riesgo, de acuerdo con el Reglamento (UE) 2017/745. Además, el Reglamento de Inteligencia Artificial (UE) 2024/1689, en su artículo 50, establece determinadas obligaciones de transparencia sobre el uso de sistemas de IA, como las relativas a la interacción con las personas y a la identificación de contenidos generados o manipulados artificialmente.

La evolución de los escribas digitales en salud refleja una paradoja actual: utilizar más tecnología para que la tecnología ocupe menos espacio en la relación entre médico y paciente. Automatizar la documentación clínica puede permitir al profesional recuperar uno de los elementos más sencillos y, al mismo tiempo, más importantes de la consulta: escuchar y mirar al paciente.

La campaña Mírame a los Ojos, creada por el Instituto #SaludsinBulos, tiene como objetivo concienciar sobre la importancia de una comunicación de calidad con los pacientes.